Siéntate un momento y pregúntate si estás bien. No necesitas responderte. Creo que olvidamos relajarnos y cosas parecidas, quizás a veces sin pensarlo. Me gustaría poder decirles que respirar es fácil, pero he revisado mi historia y he concluido que todas las cosas fáciles que he hecho han sido realmente difíciles. Creo que lo que intento decir es que, cuando hablo con simplicidad, directamente, palabras repetidas y a medio reflexionar, te estoy diciendo que ya he dado por terminado el día. Ya no puedo mantener mis brazos, boca, ojos y medio corazón abiertos por hoy. Cuando digo que estoy cansada no estoy insinuando que la angustia decidió visitarme por 5ta vez en el día, o que mi cabeza está por explotar gracias a todas estas cosas que parecen no importar pero que al final si terminan importando, al menos, si quisiera estar al tanto de la imagen que la sociedad me ha dado.

Comentarios
Publicar un comentario